Hay momentos en los que sabemos perfectamente lo que nos pasa y, aun así, seguimos reaccionando de la misma manera.
Sabemos que necesitamos poner un límite, pero no conseguimos hacerlo. Que una preocupación es excesiva, pero nuestra cabeza continúa dándole vueltas. Que una relación nos hace daño, pero nos cuesta alejarnos. O que necesitamos descansar, pero nuestro cuerpo parece no saber cómo hacerlo. Por eso entiendo la terapia como algo más que un lugar donde hablar de lo que nos ocurre.
Es un espacio para comprender, experimentar y desarrollar nuevas formas de responder a aquello que estamos viviendo.
No trabajo desde una única forma de entender al ser humano. Nuestra manera de estar en el mundo está atravesada por lo que pensamos y sentimos, pero también por nuestro cuerpo, nuestra historia, nuestras relaciones, las experiencias que hemos vivido, las condiciones en las que vivimos y el significado que damos a todo ello.
Por eso mi manera de trabajar es integradora y adaptada a cada persona.
MENTE · EMOCIÓN · CUERPO · HISTORIA · VÍNCULOS · CONTEXTO · SENTIDO
No significa que tengamos que trabajar siempre sobre todas estas dimensiones. Significa que no vamos a reducir lo que te ocurre a una única explicación.
A veces necesitaremos mirar hacia atrás para comprender cómo aprendiste determinadas formas de protegerte, relacionarte o responder. Otras veces será más importante trabajar con lo que está sucediendo ahora: una ansiedad que no te permite descansar, una relación que te está haciendo sufrir, una pérdida, un cambio vital, una decisión que no consigues tomar o una sensación difícil de explicar de que algo en tu vida ya no encaja como antes. Y otras veces necesitaremos mirar hacia delante y preguntarnos: ¿Cómo quieres vivir a partir de ahora?
Dependiendo de lo que necesites, podemos trabajar con pensamientos, emociones, sensaciones corporales, recuerdos, patrones relacionales, experiencias de tu historia o situaciones concretas de tu vida actual.
Mi formación ha ido evolucionando precisamente en esa dirección.
Partí de la Psicología Clínica Cognitivo-Conductual y posteriormente fui ampliando mi mirada a través de la Psicoterapia Integrativa, Psicología Forense, Terapia Gestalt, Terapia Sexual y de Pareja, Hipnosis Clínica, trabajo psicocorporal y Análisis Bioenergético. En los últimos años he profundizado especialmente en trauma y en la relación entre cuerpo, experiencia y regulación a través de EMDR, Somatic Experiencing y el estudio de las neurociencias y del sistema nervioso.
No utilizo todas estas herramientas con todas las personas.
La terapia se adapta a la persona, no la persona a la terapia.
Para mí, una terapia útil no termina cuando comprendes por qué haces lo que haces.
Necesitamos que progresivamente puedas hacer algo diferente con aquello que has comprendido. Por eso, además de observar lo que sucede, podemos experimentar durante el proceso otras formas de responder: poner un límite, expresar una necesidad, afrontar una conversación, permanecer ante una emoción difícil, relacionarte de otra manera con determinados pensamientos o reconocer qué necesitas cuando vuelves a encontrarte ante una situación que habitualmente te desborda.
Me gusta pensar que mi despacho se convierte todos los días en un laboratorio donde comprender y ensayar nuevas posibilidades antes de llevarlas a la vida real.
Porque es fuera de la consulta donde el cambio necesita empezar a notarse.
En tus relaciones.
En tus decisiones.
En cómo afrontas una dificultad.
En aquello que dejas de evitar.
En cómo cuidas de ti.
Y en la libertad que vas recuperando para elegir cómo quieres responder.
Me licencié en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid en 2001 y soy Psicóloga General Sanitaria. Desde entonces mi trayectoria profesional me ha permitido trabajar con personas en contextos muy diferentes.
Durante años trabajé en el ámbito de la Reproducción Asistida, como psicóloga en Clínica Tambre, formé parte del Grupo de Interés de Psicología de la Sociedad Española de Fertilidad y fui docente del Postgrado de Psicología de la Reproducción Humana Asistida de la Universidad de Barcelona.
Mi recorrido también ha ocurrido fuera de los libros. He vivido en distintos países y culturas, he sido madre, he atravesado mis propios procesos terapéuticos y he tenido que empezar de nuevo en diferentes momentos de mi vida.
Entre 2011 y 2017 viví en Abu Dhabi, Omán y Dubái, donde trabajé con personas y parejas expatriadas. Más tarde viví seis años en Las Palmas de Gran Canaria y en 2024 regresé a Madrid, donde actualmente tengo mi consulta.
Estas experiencias no sustituyen mi formación profesional, pero sí han ampliado mi manera de comprender algo que encuentro una y otra vez en consulta: las personas no vivimos aisladas de nuestra historia ni de las circunstancias de nuestra vida.
Después de más de 25 años ejerciendo, sigo estudiando, cuestionando y revisando mi manera de trabajar.
He trabajado en psicoterapia, reproducción asistida, maternidad y pareja; he acompañado a personas que vivían procesos de expatriación y adaptación cultural; y también he llevado la psicología al ámbito del liderazgo y las organizaciones.
Cuanto más conozco sobre las personas, menos creo en los enfoques y explicaciones únicas.
En la actualidad, en pleno corazón de Madrid, en la calle Miguel Ángel, se encuentra mi despacho donde acompaño a mis pacientes a descubrirse, crecer y evolucionar en sus vidas.
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